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Las bodas también son para el invierno

Novios con paraguas. Flickr www.johnhopephotography.com

Las bodas no tienen por qué ser sólo para el verano. Es más, hay un buen puñado de razones para que empecemos a optar por los meses de frío como los mejores y más propicios para casarnos. No tenemos ni idea de a quién se le ocurrió aquello de “novia mojada, novia afortunada” pero lo cierto es que las bodas de invierno cuentan con grandes ventajas que podrían hacerte cambiar de opinión si ya tienes fecha elegida… (agosto o septiembre seguramente, ¿verdad?). Pues atento a estas diez razones para casarte en invierno. Y si te seducen, mira todas las cosas que podemos ofreceros.

Para empezar, ¿acaso tu ‘sí quiero’ vale más si lo dices a 40º?

10 razones para casarte en invierno

1. Es más original: reconozcamos antes de nada que casarse en verano está sobrevalorado y que las invitaciones empiezan a acumularse como rosquillas cuando pasamos la barrera primaveral. ¿Moda o lógica? No nos atrevemos a dar una explicación científica, pero está claro que tu boda veraniega tiene bastante en común con el resto de bodas de verano. El invierno o el otoño (que también vale) te ofrecen una boda tan original que ya sólo con la elección de la fecha habrás conseguido sorprender a tus invitados.

2. Fechas disponibles: por todo lo anterior sabes de sobra que pillar una fecha para casarte en verano puede ser algo más duro que correr una maratón. Y a no ser que lo tengas clarísimo dos años antes no puedes elegir el día que quieres. Por tanto, otra gran razón que además te lleva a quedarte también sin miedo a equivocarte con el mejor catering.

3. Es más barato: ¿sabes lo muchísimo que te puedes ahorrar si te casas en diciembre en vez de junio? La factura puede reducirse hasta un 40% sin que desluzca tu boda lo más mínimo, sólo huyendo de la temporada alta (entre abril y octubre). Ya nos lo contaban hace un tiempo en este artículo de SModa de El País.

4. Ya sabes que va a hacer fío: no te va a hacer falta contratar a Mario Picazo para una previsión exclusiva. Lo más normal es que en noviembre, diciembre, enero… haga frío sin más. Si eres tú el novio o la novia, si eres el invitado o familiar ya sabes que toca abrigarse. Otra cosa es que se ponga a llover, y aquí recuperamos ese refrán de ‘boda mojada, novia afortunada’.

5. Una luna de miel ‘diferente’. Tu boda es original y tu luna de miel también puede serlo. Si los meses de invierno te gustan seguro que lo hacen otro tipo de destinos a los que puedes sacar el máximo provecho: la nieve de los Alpes Suizos, una ruta por la Laponia de Papá Noel, un crucero por los Fiordos noruegos o visitar países como Nueva Zelanda o Australia.

Una de las ideas que propone http://manhattantobarcelona.com/la-reina-de-las-nieves/

Una de las ideas que propone manhattantobarcelona.com

6. Un vestido de cuento. Si te gusta el estilo princesa el invierno es tu mejor ocasión para lucirlo. Es la época perfecta para un vestido de novia elegante y mágico como éstos que propone Pronovias y que podría hacer que te sientas como una auténtica reina de las nieves. Puedes plantearte cosas impensables en verano como un vestido-abrigo, una capa con capucha, una estola o bolero de piel o unas mangas espectaculares como las de este artículo de manhattanobarcelona.com

7. Una decoración muy cálida. El invierno es perfecto para crear una boda temática inigualable. Velas, flores blancas… e incluso nieve pueden formar parte de la decoración ideal de tu boda, pero también es un acierto si eliges tonos dorados y anaranjados. La madera y una chimenea en el lugar de celebración pueden darle ese toque acogedor y único. En Pinterest tienes un montón de ideas que pueden inspirarte.

8. Tus fotografías te lo agradecerán. Las fotos de estos meses son más bonitas porque el sol incide en un ángulo menor y, por tanto, la luz es más uniforme, no hay mucho contraste entre el sol y la sombra y es el mejor momento para hacer retratos o captar escenas con luz suave. Ya ni os contamos con hojas de árboles, lluvia o nieve adornando el mejor escenario posible. Nos lo cuenta Naturpixel.

Lo mejor de la tierra, en La Borraja.

Lo mejor de la tierra, en La Borraja.

9. Un banquete suculento. Los menús más ligeros del verano dan paso a los más contundentes del invierno. Y aquí la cocina tradicional mediterránea y los platos calientes son los protagonistas. Cremas o sopas de temporada, foies con mermelada de productos propios de esta fecha (como nueces o arándanos), langostinos, carnes y pescados, chocolate caliente… ¿A que se te hace la boca agua? Sabemos de lo que hablamos y nuestro catering se adapta a las exigencias de un buen banquete.

10. Es igual de romántica. No sabemos si las bodas de invierno son más o menos románticas que las de verano porque hasta ahora nadie ha inventado ningún instrumento para medir los niveles de romanticismo pero la mayoría de los factores que entran en juego en una boda de invierno la convierten una boda bastante romántica. Quizás sea por la luz, por el vestido de la novia, por su originalidad… Pero no, no pierde ni una pizca de romanticismo.

Si se te ocurren más motivos para celebrar una boda en invierno (o todo lo contrario), habla ahora o calla para siempre. Nosotros te guardamos la fecha.

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