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Una experiencia gourmet a la altura de una maravilla del mundo

carta del Restaurante San Nicolás

Más de 20 propuestas. Ingredientes de toda la vida con texturas y matices que sorprenden. Y el deseo de que quien pruebe los platos de la carta del Restaurante San Nicolás pueda llevarse consigo una de esas experiencias que calan y dejan una sensación inolvidable.

Hablar con el chef Javier Feixas de cualquiera de las sugerencias de esta carta es notar al instante todo el cariño que hay detrás de cada una. Elegimos un postre y le vemos recordando su niñez (y la de cualquiera). Elegimos un producto y se le ilumina la cara: “¡Ese es el plato con el que hemos conseguido el sello del San Nicolás!”. Le preguntamos por las horas que tiene detrás determinado plato y, no lo duda: “Algunos precisan hasta diez elaboraciones…”.

Toda esa pasión que el jefe de cocina le ha puesto a esta carta se nota en el resultado. ¿Mirar a la Alhambra tan de cerca inspira? “Inspira, claro que sí, pero también es una responsabilidad”. El objetivo que el Grupo La Borraja se ha marcado con la apertura del Restaurante San Nicolás ha sido lograr una experiencia gourmet a la altura de una maravilla del mundo como esta.

El jefe de cocina de este restaurante enclavado en uno de los rincones más bonitos del barrio del Albaicín ha aceptado el desafío creando una carta exclusiva que tiene mucho de ese entusiasmo por la cocina tradicional y otro tanto de los novedosos métodos que consiguen que la cocina siga reinventándose y muy viva.

Recomendaciones del chef

Retomamos ese plato con el que se le iluminaba la cara al chef. Habla de él con admiración.  “Podríamos decir que el plato de las vieiras es el plato que nos identifica. Tiene muchísimo sabor”. Se refiere al plato que en la carta encontrarás con el nombre Vieiras grilladas, dampling de guisantes, consomé de jabugo y aire de mantequilla tostada.

Aunque el ingrediente principal sean las vieiras, un manjar en sí mismo cuando se eligen (como es el caso) de la mejor calidad, este plato cuenta con varios ‘añadidos’ que consiguen redondearlo y darle un punto sublime. Elaboradas a la plancha, las vieiras se acompañan de dampling (empanadilla japonesa hecha a base de harina de arroz) relleno de guisante repelado, hierbabuena, consomé de jamón y manzana, además de un aire de mantequilla tostada, que es el hilo conductor del plato.

“Es una auténtica sorpresa”, cuenta Javier Feixas, “porque hay mucha cocina detrás”.

Ese sabor “impresionante” de las vieiras no es el único que vas a encontrar en la carta del Restaurante San Nicolás. Si algo caracteriza a nuestro jefe de cocina es que no da un plato por finalizado hasta que no le convence en su totalidad. Y ocurre con muchos más.

quisquillas de motril

Pasa con la Quisquillada de Motril, una propuesta que regala al comensal tres momentos distintos. Además de un homenaje a este producto con “tanto trasfondo” y del que la Costa granadina puede sentirse orgullosa, Feixas se ha permitido realizar con ellas tres elaboraciones en un mismo plato. “Sólo lleva quisquilla pero el cuerpo se presenta sin tratar, por otro lado se añade un caldo y freímos las cabezas”. La delicadeza del sabor de la quisquilla, el recuerdo del marisco a la plancha y el pescaíto frito se unen en esta creación única y que no deberías perderte si nos visitas.

Porque el cocinero avisa. Ponerse al frente de los fogones del Restaurante San Nicolás ha supuesto poder hacer la gastronomía que siempre ha querido. Una oda a esa cocina más pura, de guisos y fuegos lentos, y un homenaje a los productos que se merecen estar en los pódiums de los mejores restaurantes no sólo de España, sino del mundo entero.

Puede que no se vea, pero toda esa elaboración está detrás. Y si no se ve, se paladea… Nótalo en el Salmonete de roca asado, con fideos Udon cocidos en agua de coco. Una mezcla extraordinaria de un pescado de este nivel (pocos tienen la textura y la presencia del salmonete) con un sabor exótico como el coco que tiene detrás unas doce horas de preparación.

O también en el Cordero Segureño, costillar deshuesado cocinado a baja temperatura con guiso (de este plato nos guardamos algo que seguro te va a sorprender al verlo).

La cuestión es que Feixas ha ideado una serie de platos que a él le han costado “unas cuantas horas sin dormir” y a todos los demás unos momentos de sueños que nos pueden llevar a otros lugares o a otras etapas de nuestra vida que seguro recordaremos.

No exagera el chef con ese exigente proceso de selección de una carta que busca la sorpresa. “Ha sido un mes de probar y cambiar, de mejorar, de dar con lo que buscábamos…” pero hoy puede decir que ese trabajo ha merecido la pena.

Por todos los platos que hemos nombrado, pero también por el Ceviche de moluscos y mariscos con matices de frutas de temporada (uno de los platos más divertidos que puedes probar en nuestro restaurante); por el Esturión de Riofrío lacado en su jugo con quinoa real estofada y por el Taco de Angus, cocinado 24 horas, meloso de tuétano y torrefacto de café.

Merece la pena, un caso, ver cómo la Ventresca de Atún rojo de Barbate, asado al carbón nos recuerda al comerlo al atún encebollado de toda la vida tras esta revisión inventada por Feixas que te recomendamos probar.

Y ver que en esta carta, además de postres tan elegantes como el Chocolate al 100% o el Sol Naciente (un postre basado en frutos rojos con toque asiático), se rememoran sabores de la infancia gracias a una fruta a simple vista tan sencilla pero que ha estado tan presente en las vidas de todos desde niños. Nuestro postre de naranja (sin más pistas) es un símbolo de esto que ha querido conseguir Javier Feixas, y que consigue.

Para comprobarlo, nada mejor que venir a vivirlo.

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