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Detalles de una boda perfecta: el tipo de ceremonia (Capítulo 3)

altar de boda civil en Jardín Müller

Si hay un momento emotivo y que suponga el culmen de cualquier historia de amor es la ceremonia de boda. Vale que la planificación, los espacios o la decoración sean fundamentales para lograr una celebración única pero sin duda la ceremonia, ya sea religiosa o civil, simboliza el comienzo del matrimonio y de la vida en común de toda pareja que decida dar este importantísimo paso.

El País publicaba a principios de año una curiosa infografía donde podíamos comprobar muy gráficamente por provincias cómo en 2016 las bodas civiles superaron a las religiosas con bastante diferencia: sólo un 22% de las parejas de toda España preferían casarse frente a un párroco y por la Iglesia.

Más allá de números y preferencias comparativas, lo fundamental es que cada pareja haga del día de su boda lo que quiera. Y eso incluye, claro está, elegir el tipo de ceremonia que por creencias, tradiciones o por gustos personales más vaya con ella. ¡Las dos, con sus diferencias, son igual de emotivas y románticas!

boda religiosa

Nuestros protagonistas de Diario de una Boda: Vanesa y Arturo al salir de la iglesia en la que se casaron.

La boda religiosa

Las bodas en iglesias o templos son bastante más solemnes que una boda civil. Por el lugar de culto en que se celebran esto es indiscutible, pero además suelen tener un significado especial ya sea por tradición familiar, por devoción a un santo o, simplemente, porque sea la que más os guste o la más cercana.

Uno de sus puntos a favor es que la validez civil de las bodas religiosas hace que no tengas que pasar por el juzgado o el ayuntamiento para formalizar el compromiso. Sin embargo, si estás pensando en casarte por la iglesia debes saber que has de reservar la fecha con un año o más de antelación.

Presentar toda la documentación necesaria, acudir a charlas prematrimoniales o elegir el repertorio musical son algunos de los trámites que deberás cumplimentar para organizarlo todo como es debido.

El aspecto de la decoración es algo que tampoco deberás tomarte a la ligera, pues hay iglesias que sólo trabajan con determinados proveedores o incluyen incluso el tipo de flores para adornarlas ese día.

Entrada de la novia y el padrino a una de las bodas civiles que hemos organizado.

Entrada de la novia y el padrino a una de las bodas civiles que hemos organizado.

La boda civil

Las bodas civiles te ofrecen una mayor libertad a la hora de planificar el tipo de ceremonia que deseas. El protocolo es menos estricto y, por tanto, hay momentos del intercambio de los votos matrimoniales que puedes personalizar a tu antojo. Lo único que has de tener en cuenta es que debes elegir a alguien que oficie vuestra boda.

Precisamente el pasado 30 de junio entró en vigor un nuevo artículo de la Ley de Registro Civil que permite a los notarios casar por lo civil y esto supone que: “la celebración del matrimonio en sí podrá tener lugar, además de, y como hasta ahora, ante el Juez Encargado del Registro Civil, Alcalde o Concejal, funcionario diplomático o consular encargado del Registro Civil en el extranjero, ante Secretario Judicial y ante Notario competente en el lugar de celebración”.

Puesto que ninguno de ellos tiene la obligación de trasladarse hasta el lugar de vuestra boda, tendrás que llegar a un acuerdo previo si quieres que así sea.

Detalles clave de la boda civil

En La Borraja podemos encargarnos de prepararlo todo para que tu boda civil sea un éxito, más allá de las decisiones personales que quieras incluir, como los familiares o amigos que vayan a intervenir, el tipo de música que sonará a modo de banda sonora o el tipo de ceremonia civil que más te guste.

Hay una serie de claves de la organización y de la decoración que son fundamentales para que nunca olvides este día:

– El lugar elegido: espacios con encanto que os emocionen al verlos y que sean acordes con vuestra personalidad.

– Los colores: lo ideal es elegir un color base que continúe en la celebración posterior.

– Las flores: dan a cualquier rincón un toque muy personal, que puede ir de la elegancia de las peonías, las rosas, orquídeas o las hortensias al estilo más desenfadado de flores silvestres como la lavanda, la paniculata e incluso ramas de plantas como el olivo.

– Rituales: momentos simbólicos que para vosotros tengan un especial significado y que hagan a los invitados partícipes de vuestra felicidad (como suelta de globos, lanzar pétalos en vez del típico arroz, encender velas…).

– Detalles que marcan la diferencia: contar con un grupo de música clásica, alguien con buena voz de vuestro círculo que os cante vuestro tema de amor o un fotógrafo que involucre a todos vuestros familiares y amigos son detalles que marcan la diferencia.

Lo más importante es que todo resulte equilibrado y armónico, además de acorde con vuestra personalidad y donde haya detalles que todos los invitados (o, al menos, los más íntimos reconozcan). Lo demás, el amor con mayúsculas, ya lo ponéis vosotros.

 

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